Iba en el kinder cuando me gusto un niño mmm que por cierto ya ni recuerdo como era o como se llamaba solo me queda la sensación de que alguien me gustaba..... ok mejor ignoremos ese recuerdo.
En 1º de primaria el niño que me gustaba se llamaba Abel, era un niño flaquito con cabello valiente y de ojos rasgados, quien sabe porque pero me gustaba, obvio para mi edad aún estaba muy marcado de que las niñas no se juntaban con los niños, así que tuve que sufrir de la compañía femenina sin el apoyo masculino; aclaro esto no tengo nada contra el gremio al que pertenezco es solo que "casi" por lo regular las chicas hablan de la apariencia, que si la ropa, que si el maquillaje, que si me caes mal pero aún así te sonrió y te digo "manita" aún cuando te vi te barrí primero con la mirada puagggg.
Si me fijo en mi ropa y trato de no parecer espantapájaros después de un huracán, pero no hago de eso tema de mis pensamientos o conversaciones. Naaa prefiero hablar de otras cosas. Esto me ha enseñado que no entro en los cánones de lo que es ser una "mujercita" (que aburrido).
Seguimos en los sin sabores, en 2º año el que ocupo el puesto se llamaba Fernando otro (para variar ja...) niño flaquito de cabellera valiente y con ojos ya no tan rasgados, de este niño recuerdo que cada que caminaba de repente se daba una vuelta y seguía caminando (¿?) eso era parte de lo que lo hacía atractivo a mis ojos infantiles.
En tercero tuve mi primer encuentro con un niño "prohibido" llamado Julio ...era prohibido porque tenía novia, una niña llamada Angélica que como su nombre lo decía era de esas niñas sin maldad buenísima onda y no como la bola de borregas que seguían a una tal alejandra, eso me enseño que ( "rebuznantemente") ser muy buena no era bueno, fue el blanco de sus maldades y si recuerdan los niños pueden ser peores que los nazis si quieren hacer sentir mal a alguien ( si no es así entonces los envidio por haber crecido con niños normales , bien portados y no con la bola de sádicos con los que yo tuve que crecer ja...
Bueno el caso es que más de una vez me toco ver llorar a esta mártir de la primaria, y recuerdo que le decía a Julio que le dijera a su novia que se defendiera, que ya por lo menos les refrescara su diez de mayo a todas esas plásticas, el solo alzaba los hombres y me decía " así es ella". Supongo que lo que hizo que se ganará mi simpatía era que...no podías odiar a alguien como ella, al contrario. Y pensar que más adelante me encontraría con el rencor del gremio.
En cuarto cambiaron las reglas Marco Antonio (ja... nombre de telenovela) era llenito y con un montón de lunares parecía huevo de totol (apodo con el que luego alguien en la prepa me llamaría y que para fortuna nadie más me diría, tan solo de imaginar andar por el mundo con un apodo de "huevo de totol".... ) por fortuna para este entonces ya me estaba quitando las creencias que con tanto esfuerzo mis padres me habían inculcado (toda su labor echada a perder por una niña de 8 años) así que éramos amigos, que vamos a jugar fútbol (en mi caso un intento patético, siempre he tenido dos pies izquierdos para el fucho) y el me tenía en su equipo, que a jugar a las correteadas , algo que lo recuerda más es cuando me andaba correteando por el salón y al treparnos en una mesa-banco juaasss entre el jaloneo, uno de mis pies se metió entre las dos maderas del asiento y oh oh mi rodilla se atoró, al querer sacar mi pierna, este momento fue de esos en que odias ser niño mmm bueno de echo los profesores odian ser lo que son y tener que resolver los problemas en que se meten los "escuincles con gusanos en los pies" que fue así como me califico la directora ja... porque el show se hizo de tal manera que hasta las más altas autoridades llegaron al "lugar de los hechos".
Recuerdo la cara de Marco cuando vio que no podía sacar mi pierna, lo que más nos dio terror es que la maestra estaba a dos salones del nuestro y yo con una pata en una mesa-banco que no era el mío ja..Ni el, ni yo hubiéramos dicho nada si no hubiera sido por ese pequeño inconveniente de estar en un lugar ajeno, y con toda la astucia de niños lo hubiéramos resuelto (traducción casi estaríamos a punto de llorar jajaja). Cuando al fin mi pata salio, la rodilla parecía dulce de camote poblano.... toda morada quedo.
Otro detalle que aún recuerdo de el es cuando me enferme con una tos de perro flaco que tenía, toda moquienta con los ojos llorosos y como lagartija afuera del salón porque tenía frío, el llego, me llevaba un atole de arroz y se sentó junto a mi a apapacharme ....toda la escena era casi perfecta ( al menos a mis 8 años y con todo y mocos no se podía pedir más) hasta que a alguien se le ocurrió la grandiosa idea de comenzar a decir "son novios, son novios", esa vez mi lado salvaje e irracional no salió a flote.... bueno si salió pero como sabía que me gustaba no lo podía negar. No se si yo me puse igual de roja que el, pero ese momento fué muy, pero muy vergonzoso.
En quinto año.... me volví a topar con Marco Antonio mmm no se que fue que paso pero éramos dos extraños nuestra amistad se había perdido en los laberintos de la niñez.
En sexto encontré a Luís Alberto (otro con nombre de telenovela), este año fue casi la revelación de mis futuras amistades. Las niñas en su mayoría cada vez me seguían pareciendo cada vez más aburridas y criticonas, por lo que me incline más a los niños. La "banda " se formaba por Oscar (la mojarra dicen y cuentan las malas lenguas que así le decían porque su papá tenía una pescadería) Luís Alberto, Francisco Alberto ( mejor conocidos como los primos, nunca pude ver el parentesco, uno era guapo y buena onda y el otro no muy atractivo -a mis ojos claro esta-y medio mamila - expresión usada para referirme a alguien que se las daba de ser rico- de Cesar ( el fue el motivo por el cual medio atajo de viejas me odiara y casi me lincharan jajaja me salvo que mi banda me defendiera ja...eso lo explicaré más adelante) y su fiel amigo Alfredo y claro que por supuesto yo.
A veces jugando entre ellos se regañaban por que se "manchaban conmigo" y se gritaban para que me tratarán con más "delicadeza", una de las tantas veces que jugábamos a los congelados ( conque poquito de niño uno es feliz...) azote como costal de papas y fui a dar al suelo de panza, todo esto por mi poco equilibrio y una pequeña ayuda de Luís ja... casi le da el ataque cuando me vio en el suelo y más rojo que un jitomate se acerco a levantarme....
En 1º de primaria el niño que me gustaba se llamaba Abel, era un niño flaquito con cabello valiente y de ojos rasgados, quien sabe porque pero me gustaba, obvio para mi edad aún estaba muy marcado de que las niñas no se juntaban con los niños, así que tuve que sufrir de la compañía femenina sin el apoyo masculino; aclaro esto no tengo nada contra el gremio al que pertenezco es solo que "casi" por lo regular las chicas hablan de la apariencia, que si la ropa, que si el maquillaje, que si me caes mal pero aún así te sonrió y te digo "manita" aún cuando te vi te barrí primero con la mirada puagggg.
Si me fijo en mi ropa y trato de no parecer espantapájaros después de un huracán, pero no hago de eso tema de mis pensamientos o conversaciones. Naaa prefiero hablar de otras cosas. Esto me ha enseñado que no entro en los cánones de lo que es ser una "mujercita" (que aburrido).
Seguimos en los sin sabores, en 2º año el que ocupo el puesto se llamaba Fernando otro (para variar ja...) niño flaquito de cabellera valiente y con ojos ya no tan rasgados, de este niño recuerdo que cada que caminaba de repente se daba una vuelta y seguía caminando (¿?) eso era parte de lo que lo hacía atractivo a mis ojos infantiles.
En tercero tuve mi primer encuentro con un niño "prohibido" llamado Julio ...era prohibido porque tenía novia, una niña llamada Angélica que como su nombre lo decía era de esas niñas sin maldad buenísima onda y no como la bola de borregas que seguían a una tal alejandra, eso me enseño que ( "rebuznantemente") ser muy buena no era bueno, fue el blanco de sus maldades y si recuerdan los niños pueden ser peores que los nazis si quieren hacer sentir mal a alguien ( si no es así entonces los envidio por haber crecido con niños normales , bien portados y no con la bola de sádicos con los que yo tuve que crecer ja...
Bueno el caso es que más de una vez me toco ver llorar a esta mártir de la primaria, y recuerdo que le decía a Julio que le dijera a su novia que se defendiera, que ya por lo menos les refrescara su diez de mayo a todas esas plásticas, el solo alzaba los hombres y me decía " así es ella". Supongo que lo que hizo que se ganará mi simpatía era que...no podías odiar a alguien como ella, al contrario. Y pensar que más adelante me encontraría con el rencor del gremio.
En cuarto cambiaron las reglas Marco Antonio (ja... nombre de telenovela) era llenito y con un montón de lunares parecía huevo de totol (apodo con el que luego alguien en la prepa me llamaría y que para fortuna nadie más me diría, tan solo de imaginar andar por el mundo con un apodo de "huevo de totol".... ) por fortuna para este entonces ya me estaba quitando las creencias que con tanto esfuerzo mis padres me habían inculcado (toda su labor echada a perder por una niña de 8 años) así que éramos amigos, que vamos a jugar fútbol (en mi caso un intento patético, siempre he tenido dos pies izquierdos para el fucho) y el me tenía en su equipo, que a jugar a las correteadas , algo que lo recuerda más es cuando me andaba correteando por el salón y al treparnos en una mesa-banco juaasss entre el jaloneo, uno de mis pies se metió entre las dos maderas del asiento y oh oh mi rodilla se atoró, al querer sacar mi pierna, este momento fue de esos en que odias ser niño mmm bueno de echo los profesores odian ser lo que son y tener que resolver los problemas en que se meten los "escuincles con gusanos en los pies" que fue así como me califico la directora ja... porque el show se hizo de tal manera que hasta las más altas autoridades llegaron al "lugar de los hechos".
Recuerdo la cara de Marco cuando vio que no podía sacar mi pierna, lo que más nos dio terror es que la maestra estaba a dos salones del nuestro y yo con una pata en una mesa-banco que no era el mío ja..Ni el, ni yo hubiéramos dicho nada si no hubiera sido por ese pequeño inconveniente de estar en un lugar ajeno, y con toda la astucia de niños lo hubiéramos resuelto (traducción casi estaríamos a punto de llorar jajaja). Cuando al fin mi pata salio, la rodilla parecía dulce de camote poblano.... toda morada quedo.
Otro detalle que aún recuerdo de el es cuando me enferme con una tos de perro flaco que tenía, toda moquienta con los ojos llorosos y como lagartija afuera del salón porque tenía frío, el llego, me llevaba un atole de arroz y se sentó junto a mi a apapacharme ....toda la escena era casi perfecta ( al menos a mis 8 años y con todo y mocos no se podía pedir más) hasta que a alguien se le ocurrió la grandiosa idea de comenzar a decir "son novios, son novios", esa vez mi lado salvaje e irracional no salió a flote.... bueno si salió pero como sabía que me gustaba no lo podía negar. No se si yo me puse igual de roja que el, pero ese momento fué muy, pero muy vergonzoso.
En quinto año.... me volví a topar con Marco Antonio mmm no se que fue que paso pero éramos dos extraños nuestra amistad se había perdido en los laberintos de la niñez.
En sexto encontré a Luís Alberto (otro con nombre de telenovela), este año fue casi la revelación de mis futuras amistades. Las niñas en su mayoría cada vez me seguían pareciendo cada vez más aburridas y criticonas, por lo que me incline más a los niños. La "banda " se formaba por Oscar (la mojarra dicen y cuentan las malas lenguas que así le decían porque su papá tenía una pescadería) Luís Alberto, Francisco Alberto ( mejor conocidos como los primos, nunca pude ver el parentesco, uno era guapo y buena onda y el otro no muy atractivo -a mis ojos claro esta-y medio mamila - expresión usada para referirme a alguien que se las daba de ser rico- de Cesar ( el fue el motivo por el cual medio atajo de viejas me odiara y casi me lincharan jajaja me salvo que mi banda me defendiera ja...eso lo explicaré más adelante) y su fiel amigo Alfredo y claro que por supuesto yo.
A veces jugando entre ellos se regañaban por que se "manchaban conmigo" y se gritaban para que me tratarán con más "delicadeza", una de las tantas veces que jugábamos a los congelados ( conque poquito de niño uno es feliz...) azote como costal de papas y fui a dar al suelo de panza, todo esto por mi poco equilibrio y una pequeña ayuda de Luís ja... casi le da el ataque cuando me vio en el suelo y más rojo que un jitomate se acerco a levantarme....
Yo muerta de la risa me levante y a seguir jugando, el más preocupado que yo por mi rodilla que mostraba una muy fea herida ya casi con la sangre escurriendo de mi pierna haciendo un charco al rededor de nosotros....ok eran como tres gotitas...pero a esa edad eran unas GOTOTAS.
Los demás se acercaron al ver mi choque de panza-suelo, entre que si te duele y hay que llevarla con la maestra, terminamos contándonos las historias de nuestras cicatrices, que a esa edad y con el tiempo que teníamos, eran cortas, todavía nos faltaba por desarrollar la habilidad de contar bien una anécdota, aun así las platicas eran muy reveladoras ja... eran muy entretenidas y chidas para pasar el rato.
Los demás se acercaron al ver mi choque de panza-suelo, entre que si te duele y hay que llevarla con la maestra, terminamos contándonos las historias de nuestras cicatrices, que a esa edad y con el tiempo que teníamos, eran cortas, todavía nos faltaba por desarrollar la habilidad de contar bien una anécdota, aun así las platicas eran muy reveladoras ja... eran muy entretenidas y chidas para pasar el rato.
1 comentario:
Si, los niños suelen ser muy crueles... a mi de niño me robaban mi dinero y me molestaban mucho porque era el nerdito de la clase...
Disculpa, no te restregue que me compre la 360... bueno si jajaja no es cierto, es broma... bueno, con respecto a lo ultimo de tu comment en mi blog... solo falta que me lo pidas jajaja no te creas.. que tengas buenas tardes... por cierto, tengo el vicio de escribir con tres puntitos... ¿ves?
Publicar un comentario