Hoy es un día importante para mí; hoy me di cuenta de lo poco o mucho que he madurado... y digo poco o mucho porque el tiempo al final me mostrara el tamaño de mi avance. Una actividad que de alguna manera se supone no se racionaliza y en la cual la mayoría de los humanos se dejan de llevar por el instinto.
En mi caso, en mi condición de mujer cometí el error de comprometer mi persona y mi corazón cuanto intente practicar tales menesteres. Pero hoy.....salí feliz y media victoriosa de la batalla, feliz porque al despedirme de él, hoy por primera vez no sentí esa sensación de orfandad, como si con su partida me arrancaran la mitad de mí ser, ese vacío tanto dentro de las 4 paredes como en la acera junto a la escalera.
Recuerdo mirarme al espejo al arreglarme el cabello y lograr verme, y sonreírme a mí misma, caminar y sentirme tan segura de mi feminidad, de todas esas redondeces que de alguna manera siempre me han incomodado. Sentirme hasta orgullosa con ese escote que antes me hubiera ruborizado.
Mirar el techo dejando que mi corazón vuelva a tomar su ritmo poco a poco, estar consciente de donde estoy y disfrutando la quietud después de la tormenta.
Hoy no me perdí, ni entregue por equivocación mi persona, hoy tome lo que necesitaba y lo disfruté, hoy salí tomándome de la mano, feliz de saber que por primera vez tengo la opción de elegir.
Seguimos reportando.
Pato