martes, agosto 01, 2006

TODO POR UNA PELÍCULA

Ayer vi una película de esas que te hacen temblar por dentro que remueven te hacen ver todo lo que hay de debajo del polvo del olvido tanto que una que otra lagrimilla de cocodrilo se me salió y ...... tristemente te das cuenta de cuanto has dejado pasar de todo el tiempo que has mal vivido y del miedo que se tiene ..... que miedo es pánico lo que tengo para acercarme a alguien.

Físicamente es lo más fácil, puedes separar alma y cuerpo pero ahí esta el meollo del asunto que cuando se trata de amar a alguien siempre ponemos trabas, pretextos y “peros” tan tontos que ni nosotros no los creemos y que tenemos al final?

Cruda moral y una sensación de vació de que te hace falta algo más que un faje, es sentirte cerca de esa persona, ser feliz de verla sonreír y que el latir de su corazón te arrulle, perderte en sus ojos y sentirte que estas a salvo de todos en sus brazos.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Orales!! Qué peli es?...
Pus sabhes siempre me han llamado la atencion los encuentros casuales, por que son cosas que no me pasan seguido por no decir casi nunca...Pero el problema no es tanto si al otro día sentimos pena o algo así, creo que el problema es que no sabemos aceptarlo y disfrutarlo, además en ocasiones es más rico cuando es alguien de confianza una amiga en mi caso, donde sabes que lo que paso es parte de una amistad...
Otro problema en nuestra sosciedad es que no nos hemos diseñado para amar, sentimos miefdo de todo, que en el fondo es desconfianza ¿A quÉ? Sinceramente no estoy muy seguro...Pero si estoy seguro de que debemos estar dispuestos a amar y ser amados...Por que no hay un manual para aprender a amar, entonces nosotros tenemos que practicar...

Saludos...

Pato dijo...

ahhh mi estimado tantos son los recuerdos y las heridas al querer amar y sentirnos amados, que regamos todo el tepache y cometemos cada barbaridad que en vez de acercarnos nos mandamos hasta la luna.

La película se llama "el hijo de la novia" es de argentinos, después de acostumbrarse los primeros 15 minutos de su acento y la rapides con que hablan se difruta, y puessss haciendo trabajar a mis neuronas al máximo andaba medio sentimental por aquello "de nadie me quiere, soy el patito feo" ya sabe cuando no sentimos de lo peor con de la calle.